Navidades lejos de mi familia, ¿qué puedo hacer?

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El 2020 no está siendo un año fácil. Son muchos los meses que llevamos haciendo esfuerzos y sacrificios por la situación sanitaria que estamos viviendo. Llegan las fiestas navideñas, en las que acostumbramos a pasar los días festivos comiendo con la familia y compartiendo regalos.

Desde Pons Psicología entendemos que todas estas limitaciones pueden afectarnos emocionalmente. Por ello, consideramos importante dar algunas pautas para reducir el malestar que podría generar la situación.

Siento que no puedo más, que estoy agotado/a

Al principio, cuando toda esta situación se disparó, todos nos volcamos en el cumplimiento de las normas. A medida que las cifras aumentaban, el miedo nos invadió para mantenernos en casa durante muchos meses.

Con el paso del tiempo, es normal que nos podamos haber acostumbrado al miedo, dando paso al aburrimiento o cansancio. Si nos dejamos llevar por ese cansancio, puede que tengamos la tentación de saltarnos las normas o de hacer lo que nos apetece. Puede que estas ideas nos hagan sentir culpables. Sin embargo, los pensamientos e impulsos son algo bien distinto a las conductas. Lo importante es que elijas acciones que te hagan sentir coherente.

En los próximos días, vienen fechas importantes en las que se puede incrementar este agotamiento. Para algunos serán fechas delicadas por las pérdidas sufridas, para otros serán frustrantes por las limitaciones, entre otras muchas emociones que podemos sentir. Cualquier emoción que acompañe en estas fechas es comprensible y normal. Por eso, te proponemos que intentes identificar las emociones que te surgen al pensar en las navidades y las aceptes como normales y válidas.

¿Cómo puedo llevarlo mejor?

No tenemos la fórmula para que pases las navidades con tus seres queridos. Entendemos que es un momento delicado para estar lejos de las personas que queremos. Las tradiciones que cada uno de nosotros tenemos, seguramente cambien y esto puede hacer que nos sintamos tristes, frustrados e incluso desesperanzados. Con la sensación de que tanto esfuerzo no tiene resultados.

Si anticipas que las navidades van a llegar acompañadas de emociones desagradables por no poder compartirlas con la familia, queremos proponerte algunas ideas orientadas a fomentar el bienestar. No podemos ayudarte a que sientas menos pena, pero podemos poner en marcha algunas estrategias que nos hagan sentir más cerca de los nuestros:

  • Recupera tradiciones antiguas como las felicitaciones postales:

Aunque tengáis costumbre de felicitaros en persona, este año puedes escribir y mandar una carta o una felicitación navideña a tus seres queridos. Prueba a hacerlo por correo ordinario como hacíamos antes. Dedicar un tiempo a escribir a quienes queremos ayuda a sentirnos más conectados.

  • Acordad el menú que vais a preparar:

Si lo habitual es que todas las navidades cenéis lo mismo, seguid haciéndolo este año. No dejéis de celebrar este día. Si vuestros menús varían, cocinad en todas las casas lo mismo. Podéis hacer un concurso para ver qué platos quedan más bonitos. No dejemos de divertirnos en familia, aunque sea en la distancia.

  • No olvidéis vuestras tradiciones:

Entendemos que no todas las tradiciones van a ser posibles de llevar a cabo este año. No podremos dar un beso al empezar el nuevo año a todo el mundo. Pero podemos mantener algunas tradiciones, que la distancia no nos rompa todas las rutinas. Esto puede ayudarnos a centrarnos un poco más en el presente. ¡Echadle imaginación!

  • Reuníos por videollamada:

Llamar por teléfono es una opción, pero vernos puede hacernos sentir un poco más cerca. Si es posible, intentad veros las caras entre las personas que pasáis juntos estas fechas. O si preferís, videollamada por pequeños grupos.

  • Permítete sentirte mal:

Pueden ser unas fiestas más nostálgicas de lo habitual. Está bien que no sean las mejores navidades que hemos tenido. No se trata de que sean geniales, sino de que el malestar no lo invada todo y poder tomar perspectiva. Mostrar con normalidad nuestro malestar ayuda a que otros, como nuestros niños o nuestros mayores, se den también el permiso para sentir sus propias emociones. Compartirlo y hablar de ello con naturalidad os hará sentir más unidos. Si no sabes cómo hablar con tu hijo, puedes leer nuestro artículo.

  • Comparte:

En el momento en el que nos encontramos, vamos a tratar de no intentar asumir que solo podemos compartir estando en la misma habitación. No te olvides de los amigos invisibles o los regalos. Existe la forma de hacer llegar los regalos a otras casas. Por ejemplo, pidiendo a los Reyes Magos que los lleven directamente a su destino. Hacer sorpresas tiene claros efectos sobre el sorprendido, pero también en quien sorprende. No dejes que el virus ataque la ilusión.

El equipo de Pons Psicología sabemos que no van a ser unas navidades perfectas, pero esperamos que vayan lo mejor posible. Os deseamos que el 2021 llegue para permitirnos hacer lo que más nos gusta. Que podamos viajar, abrazar y besar a aquellos que queremos. Ojalá sea posible volver a la normalidad y seguir compartiendo juntos, pero más cerca.

Gracias por confiar en nuestro trabajo.