Un verano diferente. Reduce el uso de pantallas en tus hijos.

Llega el verano y con él el reto de todos los años: lograr que tus hij@s hagan algo más que estar con las pantallas.

¡Qué buen reto! Las pantallas ocupan la mayor parte del tiempo que tus hij@s dedican al ocio. Conseguir que dejen las pantallas de lado no es tarea fácil, pero tampoco imposible.

¿POR DÓNDE EMPIEZO?

Lo primero que tienes que tener en cuenta es la edad que tiene el menor. Si tu hij@ es pequeño, es un buen momento para empezar. Si es un adolescente tendrás que usar otro tipo de técnicas para lograr que no abuse de las pantallas.

Para poder empezar a restringir el uso de pantallas, lo primero es entender qué significa para tu hij@ ese aparato que tanto demanda.

Desde pequeñ@s ven como sus padres usan unos aparatos y pasan horas mirando una pantalla. Eres su modelo a seguir y, por tanto, va a querer imitar lo que tú hagas. Para que tus hij@s hagan un cambio, primero tienes que mirar hacia tus comportamientos. ¿Qué uso haces del móvil? ¿Crees que es abusivo? ¿Alguna vez te has perdido información de lo que ocurría alrededor por mirar el móvil? Bien, todos lo hemos hechos. Todos abusamos del móvil y de las pantallas en gran medida. Empieza por gestionar tus tiempos, para aprender a gestionar los suyos.

 

OFRECE CONTROL EXTERNO

Si sientes que tu hij@ hace un uso poco responsable de las pantallas, no puedes esperar que deje de hacerlo por sí sol@. No caigas en la trampa de pensar que todo es fuerza de voluntad, las pantallas implican mucho más que el deseo de usarlas. Son fuente de estimulación, distracción y entretenimiento. En la adolescencia también son una forma de socializar.

El autocontrol es uno de los retos más importantes a los que se enfrentan tus hij@s. Esta habilidad puede adquirirse antes o más tarde según la persona. Suele ser un área en la que muchas personas tienen dificultades. Aunque esta herramienta empieza a desarrollarse en el primer año de vida, no se finaliza su desarrollo hasta la primera juventud.

Hay que tener en cuenta que las pantallas aportan muchas cosas positivas para el cerebro de un niño, aunque también muchas negativas. Con esto, queremos que tengas en cuenta que las pantallas no requieren hacer un esfuerzo activo de concentración y atención. Son una fuente de muchos estímulos rápidos e inmediatos que captan nuestras capacidades atencionales. Por tanto, el esfuerzo que el cerebro tiene que hacer para dejar de atender dichos estímulos es bastante grande. La mejor manera de combatir esto es poniendo una normas claras y visibles. Puedes negociar con ell@s qué límites poner al tiempo de uso o al tipo de uso. Hacerles sentir que eligen los límites hace que los cumplan mejor.

FOMENTA LA CREATIVIDAD

Si tienes hij@s pequeños ofrece una alternativa a las pantallas. Es decir, dedica tiempo a estar con ell@s y a hacer actividades no relacionadas con tecnología. Va a requerir un esfuerzo por tu parte, pero puede ser un buen ejercicio para tí también.

Piensa en actividades que siempre habéis querido hacer. Actividades que no incluyan pantallas y dedica un tiempo establecido a hacer estas actividades con el@s. No quieras que las hagan sol@s, porque para probarlas van a necesitar que le acompañes en la exploración.

Si cuando les pedimos que no usen pantallas dejamos como alternativas aburrirse o hacer otras actividades solos, seguramente no les compense el esfuerzo. Para que sus rutinas y sus automatismos en el ocio cambien, hay que ofrecer primero cosas que les resulten atractivas. Te dejamos un material que puede resultarte de utilidad como fuente de inspiración.

Aprender a aburrirse como factor protector

Las normas y restricciones respecto al uso de pantallas son muy necesarias y útiles para tus hij@s. Recuerda que lo más importante es ser consistente con las normas, así que pon aquellas que vayas a poder mantener durante el verano y durante el curso. No hay que hacerlo perfecto, solo hacerlo suficientemente bien. Así que no te exijas ser quien tiene l@s hij@s más responsables a nivel de tecnología. Las pantallas también tienen sus beneficios, no les prives de ellos.