Apego. ¿Qué es el Círculo de Seguridad?

Los niños nacen con una necesidad genuina de establecer un vínculo de apego seguro con sus adultos de referencia. Si estamos lo suficientemente disponibles y conscientes, ellos nos irán avisando de sus necesidades en el Círculo de Seguridad.

El Círculo de Seguridad…¿Qué es?

El Círculo de Seguridad Parental es un programa de intervención para apoyar a padres que quieren establecer un Vínculo de Apego Seguro con sus hijos. Fue desarrollado por Bert Powell, Glen Cooper y Kent Hoffman.

Basado en décadas de investigación sobre el apego seguro, el Círculo de Seguridad se creó como un programa para hacer accesible a los padres y cuidadores las nociones básicas y accionables para establecer relaciones de apego seguro con sus hijos. Aquí puedes ver una gráfica simple para que todos podamos reconocer fácilmente esta ida y vuelta que ocurre todos los días en las relaciones.

El objetivo central es que el niño se sienta seguro en la relación. Tenga claro a su referente afectivo, sepa que puede explorar con la tranquilidad de que cuando tenga una necesidad podrá acudir a su cuidador y que este le reconforte o ayude. Es esencial para su desarrollo. Tiene unos efectos probados en su desarrollo cognitivo, inmunológico, social y afectivo. Un niño que ha experimentado una historia vincular de apego seguro será más resiliente ante eventos estresantes o traumáticos. El apego inseguro es un factor de riesgo para su desarrollo tanto en la infancia como posteriormente.

Componentes del Círculo:

Hablemos de las manos, la parte de arriba del círculo y la parte de abajo del círculo.

El adulto de referencia es las manos en el círculo. Debe estar presente, disponible y sensible a detectar las necesidades del niño. El niño repetidamente recorre el círculo, sale y vuelve, sale y vuelve. Necesita tener una base segura de la que salir y un refugio a salvo al que volver. Son importantes los estados emocionales del adulto, su capacidad para gestionar diferentes situaciones, su intencionalidad positiva de detectar sus propios errores e ir aprendiendo en la relación.

La parte de arriba del círculo se refiere a los momentos de exploración. Las conductas en las que el niño sale activamente a conocer su entorno. Para que un niño explore con seguridad necesita que el adulto esté cómodo con estas salidas en el círculo, se mantenga pendiente para protegerle si fuera necesario, le muestre confianza incondicional y se alegre de sus descubrimientos.

La parte de abajo del círculo se refiere a los momentos en los que el niño necesita llenar su taza emocional. Es decir, consuelo ante un disgusto, apoyo ante una emoción complicada, explicaciones ante algo que no ha podido entender y colocar. Cuando el niño está desregulado, es decir, activado emocionalmente, necesita que el adulto al cargo sea capaz de autorregularse para poder ayudarle a corregularse.

Por ejemplo, tu hijo se ha caído del columpio y se ha hecho una herida grande en la pierna. Él se encuentra llorando, dolorido y asustado. Si tú gritas o te asustas más que él, no le estás ayudando. Necesita que tú seas el adulto al cargo: primero tú te regulas y te acercas a él con seguridad, siendo más fuerte y más sabio. Con tu propia autorregulación serás más capaz de ayudarle a corregularse, es decir, a volver a un estado de calma contigo. Y así ir aprendiendo a regularse por sí mismo para situaciones futuras en las que no pueda contar con tu ayuda.

Si quieres profundizar más, puedes ver esta sesión clínica para Universidad ISEP impartida por Violeta Esteban Pons:

Aplicaciones en consulta:

A menudo llegan a consulta familias para trabajar cuestiones emocionales o de conducta. Si tenemos en cuenta su historia de apego, podemos reparar algunas de las situaciones en las que el niño no se ha sentido lo suficientemente seguro en la relación, y con ello fomentar que los siguientes pasos en su desarrollo sigan construyéndose sobre una base aún más sólida.

  • Dificultades en la parte de abajo del Círculo. Pueden darse cuando los padres no saben detectar las emociones, en el niño o en sí mismos, y/o no pueden dar una acogida calurosa al niño cuando expresa necesidades. El niño aprende a minimizar esas necesidades y a actuar como si no las tuviera. Si esto persiste en el tiempo, podemos ver a un niño desconectado de sus emociones. Poco capaz de saber qué siente y cómo gestionarlo. Mostrará una autoestima aparentemente alta, pero de fondo una fuerte inseguridad, dificultades para mostrarse vulnerable y establecer relaciones de cercanía e intimidad con otros.
  • Dificultades en la parte de arriba del Círculo. Si los padres infieren que su niño es demasiado flojito e indefenso, y no se atreven a permitirle explorar con confianza, entonces el niño aprende que no es lo suficientemente capaz por sí solo. Tenderá por tanto a no atreverse a dar pasos, si no a mostrar que necesita al otro en exceso. Si en su historia de aprendizaje no le permitimos que se caiga, no aprenderá a levantarse y, lo que es más importante, se creerá incapaz y poco valioso. Más adelante tenderá a decir de sí mismo “yo no sé”, “yo no puedo” y probablemente su vida se vaya limitando por evitar las experiencias temidas.

Las dos tendencias crean un niño con un apego inseguro, con ciertas carencias. El primero, apego inseguro evitativo/distanciante, el segundo, apego inseguro ansioso/preocupado.

  • Por último, un niño que cuyas manos adultas están ausentes o temblorosas tendrá grandes dificultades para manejarse en el mundo que le rodea con confianza y por tanto para construir su identidad. Es probable que desarrolle un apego inseguro desorganizado.

¿Qué podemos hacer?

El círculo de seguridad explica en palabras accesibles cómo tomar una actitud de adulto referente, siempre más fuerte, más sabio y más bondadoso. Para que el niño pueda recorrer el círculo sintiéndose acompañado, querido y con ello ir creciendo de la manera más sana posible. Es importante que pueda experimentar todas las emociones. Incluso aquellas que nos resulten más desagradables. Y es importante que durante esas vivencias nos mantengamos cerca, disponibles y con intención de acompañarlos en cualquier vivencia en la que ellos lo requieran.

Si te interesa recibir atención familiar o formación, ponte en contacto con nosotros.

El Círculo de Seguridad Internacional ofrece formación y materiales:

https://www.circleofsecurityinternational.com/resources-for-parents/

Piglet se acercó furtivamente a Pooh por detrás.

-¡ Pooh!- Susurró-

– ¿Sí, Piglet?

-Nada- Dijo Piglet, cogiendo la pata de Pooh-.

Solo quería estar seguro de ti.

A.A. Milne, Winnie the Pooh.

 

 

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